Uno de los aspectos más distintivos de las pizzas es la masa, pues además de los ingredientes, la forma en cómo se hornea define no sólo la calidad de la pizza, sino qué tan original es.

Partiendo de este principio es como se conciben las variaciones. A continuación, te presentamos los 3 tipos de masa más representativos que puedes preparar en tus hornos para piza, agregándole tu sello distintivo.

1. Masa tradicional o napolitana

La ciudad de Nápoles, Italia, fue la cuna de la pizza; ésta fue concebida con escasos ingredientes –albahaca, tomate y queso– y orillas de pan gruesas. A pesar de su tosca apariencia, la masa en este tipo de pizza no admite ningún tipo de grasa; sólo agua, harina, levadura (de cerveza o natural) y sal.

2. Masa delgada o romana

Sin perder su distintiva forma redonda, en este tipo de pizza la masa es muy delgada y prácticamente sin orillas. La tradición dicta que esta masa se realiza con harina de trigo, agua, levadura (o masa madre), sal en tales proporciones que sea dura y consistente y aceite de oliva, aunque si se quiere una corteza más crujiente se puede utilizar aceite de girasol.

3. Masa estilo Chicago o deepdish

Creada por un estadounidense, hijo de migrantes italianos, este tipo de pizza se ha popularizado en todo el mundo. La auténtica pizza estilo Chicago, que se asemeja a un pastel, tiene una base de pan gruesa, honda y crujiente, rellena de queso y salsa de tomate.